Un mural que representa los sueños y como la mente mientras duerme no tiene limites y esta constantemente en movimiento.
Una mirada inerte y profunda era la idea principal para esta obra, capturar un suspiro mientras el viento convierte el cabello en el movimiento imparable de colibríes que simbolizan nuestra imaginación, que incluso mientras dormimos nos sumerge en contantes pensamientos tan únicos y atemporales que nos hacen cuestionar la realidad misma.
una obra creada para arropar al observador y que a pesar de su tamaño y distribución lo invitara a meditar cada detalle y a soñar…
Tecnica: Spray sobre Pared
Dimensiones: 6m x 6,7m
Ubicación: San Diego, Carabobo – Venezuela.
” Una mirada, un suspiro, el silencio, son suficientes para explicar el amor…” Voltaire.
BITACORA DE DISEÑO
Los sueños son tan misteriosos y complejos como nuestro cerebro y nuestra mente en si, un lugar donde el tiempo, la física y la ciencia no existen, funcionan acorde a lar reglas establecidas por el soñador, muchas veces son recuerdos y la mayoría de las veces no tienen sentido alguno,
Para esta obra la ilustración debió ser planteada en un levantamiento 3D del espacio, ya que el muro se encuentra distribuido en dos paredes dispuestas a 90 grados en una doble altura de unas escaleras, espacio que compre la función de lobby de acceso al restaurante Oleo.